Ella Mordió al lobo feroz
Ella apareció, como quien invoca a la mala suerte sin la fe
que llegue, todo lo contrario esperando que lo que se está deseando sea lo contrario y el
golpe de suerte sea más que eso.
En alguna realidad.
En alguna realidad.
Tal vez este texto en otro momento del tiempo y espacio en
este planeta u otro ya fue escrito, tan solo estoy narrando lo poco que recuerdo.
Como muchas, como todas, mi hola contestó, habían pasado ya
varios meses desde que cuando la vi me había ignorado y echado a reír, pero
esta vez, respondió.
No falto mucho tiempo para hacerle la invitación, no
necesite más de dos segundos para ver su respuesta afirmativa, y aquel
sentimiento de león hambriento me invadió.
Abrí la puerta, la deje pasar bromee con un par de cosas acerca
de la decoración que me falta en esta casa que es un iglú de fuego advertí con anterioridad
Solo se rio y dijo nuevamente que sí, que no tenía miedo,
ella como yo tenía hambre cosa que fue fácil discernir, entonces fue que le
hice la invitación a comer y pizza fue el platillo de entrada, luego un poco de
música para relajar el cuerpo, luego incrementamos el nivel para mayor sensación,
mientras que su personalidad se disparaba, el ritmo de la música incitaba a sus caderas
moverlas con mayor sensualidad
sensualidad que mi mente deseaba presenciar, deseaba sentir ese movimiento muy cerca de mi cuerpo
entonces el momento de la conexión llego yo tenía todo su ritmo sobre mí, todas
las ganas de sus labios, las queme con mi boca mientras le hacía desaparecer la
ropa, me vio y me dijo “y si solo esto quiere de mi” yo pensé por su puesto
pero no respondí
A los días la volví a ver hicimos el mismo ritual, pero sin el
pretexto de la música, un platillo de entrada luego en bandeja la carne adobada
en 16 años de errores e inexperiencia, que creí que sería muy evidente hasta cuando la
vi moverse de una manera muy loca y probar diferentes cosas.
Después me dijo que le respondiera aquella pregunta, solo quería saber si yo
estaba jugando para divertirse o si me iba a enamorar, para prepararse.
¿o todo esto para alejarse?
Y así fue como pronto firmo su despedida después de complacerla en algo que
tanto exigía se desapareció después que la probé, después que su deseo sacie, solo dijo No eres para mi buen muchacho adiós me
voy.
Y así quede yo pensando en que el lobo comería carne de
cordero pero no, el cordero me mordió.
Comentarios
Publicar un comentario